
Bueno, pues eso. Que cuando empezó la TDT, un buen día este vecino mío me “atacó” en el ascensor con el tema. Creo que fue algo relativo a los conectores de antena que hay en el salón, y que son dos en lugar de uno, y en relación a ello, si yo veía mejor la TDT conectando la tele al uno o al otro. Recuerdo casi nada o nada de mi respuesta, pero tuvo que ser de una vaguedad preocupante para mi vecino, que se empeñó de inmediato en hacerme una inspección visual de la instalación del aparato del TDT de casa. Y en efecto, a los pocos días la hizo. No pude impedírselo (nadie hubiera podido), cuando salió presto de su casa al oírme llegar de la oficina por la tarde.
Aunque en aquel tiempo yo veía bien los canales de la televisión terrestre, algo debió no merecer su conformidad de inspector televisivo, porque a partir de aquel momento, y en los últimos años, cada encuentro nuestro en el ascensor (afortunadamente somos de horarios poco compatibles) se ha venido saldando con una frase por su parte, que es esta que aquí cito: “¿solucionaste ya el problema de la TDT?"
Jamás supe qué problema tuve con la TDT. Pero el recuerdo de la entregada preocupación de mi vecino por mi acceso a los contenidos televisivos, me vino de nuevo a la memoria hace algunas semanas, cuando cambiaron la frecuencia de emisión del Teledeporte y de algunas otras cadenas.
Como quiera que soy un tipo paciente y tranquilo, no di mayor importancia al hecho de dejar de recibir la señal del Teledeporte. Como quiera, empero, que soy de natural algo Mariano, y hay retransmisiones deportivas a las que me gusta asistir desde mi sillón, y que empezaba a perderme por no tener las cosas en su sitio; un día en que me tropecé con el vecino de enfrente, me pudo la ansiedad y me adelanté a él, preguntándole si podía ver Teledeporte en su casa. Y ello, por saber yo si era un problema de antena que discriminaba a unas verticales respecto a otras, o era que estábamos todos los habitantes de la finca perfectamente desintonizados. Como en las reuniones de Comunidad, vaya.
En fin, lo cierto es que podía haberme ahorrado el lance, porque al día siguiente encontré un cartel en el portal de casa que anunciaba que el canal de Teledeporte ya estaba disponible, y que podía ser sintonizado en las televisiones.
Ahora sospecho que mi vecino, que lo es de portal y planta, andará escribiendo por los blogs de Internet, que tiene un vecino algo raro que solo hace que hablarle de la TDT cuando se lo encuentra en el ascensor.